El chubasco tropical de la noche anterior, cuando acabábamos de llegar a Nassau, la capital de las Bahamas, en New Providence Island, había ya pasado a la historia, y el día amanecía con un sol que parecía un diáfano recuerdo colgado en un cielo tan despejado como una mente clara y sin preocupaciones. Cogimos nuestra toalla y nos fuimos a tirarnos en la playa del Sheraton Nassau Beach, en Cable Beach.
No importa cuantas veces visito a las Bahamas, siempre las playas me cautivan, no sólo por sus brisas, suaves como suspiros, y por sus arenas blancas finísimas como el polvo facial, sino principalmente por el color del agua. Nos entretuvimos en contar los tonos de azul en el mar -casi una docena- y escuchar el susurro del vaivén de las olas y los chillidos de gaviotas. Al cabo de unas horas, los afanes de la vida cotidiana se habían como disuelto en esas mismas aguas y, ya relajados, estábamos dispuestos a disfrutar de nuestras vacaciones.
Tomamos un paseo por Nassau en coche tirado por caballo para disfrutar de las vistas de la ciudad de una manera bien relajada también –al son rítmico del clip-clop del caballo, que típicamente luce un sombrerito de paja. Estos coches, que se toman en el centro de la ciudad, han formado parte de la historia y tradición de Nassau por cinco décadas.
Hay una “flotilla” de más de 20 coches tirados por caballos esperando al viajero –así que la oportunidad que haya siempre uno disponible es grande- y cada uno tiene un dueño-guía independiente, quien relata la historia de Nassau y comenta sobre las vistas en el recorrido. Entre estas se encuentran Rawson Square, la plaza principal de Nassau, favorita de los fotógrafos por sus edificios rosados del Parlamento y el Senado y la estatua de la Reina Victoria.
El recorrido continúa por la calle comercial principal, Bay Street, donde tiendas y boutiques venden relojes, joyas, cámaras, modas y otra mercancía importada, y donde se encuentra también el Mercado de Paja de Nassau, con todo tipo de artículo de paja incluyendo bolsas, zapatillas, muñecas y sombreros – todos lindos souvenirs de artesanía local.
Aún otras vistas que regala el paseo en coche incluyen un barrio típico de Nassau por la calle Dowdeswell Street. Nuestro guía, Tony, lleva paseando a visitantes a Nassau desde el 1963 –es una tradición en su familia, pues su padre lo hacía anteriormente desde comienzos de la década de 1950.
“Es algo diferente, y que muchos turistas no tienen en sus países”, comentó Tony. “Una manera agradable de ver la ciudad”. El precio es económico: $20 para hasta dos pasajeros adultos y los niños pagan $10.
Que ver en Nassau: No se vaya sin disfrutar de una excursión de buceo tipo “scuba” o “snorkel” para ver el arcoiris de vida marina de las aguas de las Bahamas en un arrecife de Nassau: peces que parecen coloreados con neón, anémonas marinas que son como flores delicadas, y todo tipo de corales. Puede arreglar una excursión de buceo por medio de su hotel, quizás con Sea Island Adventures u otras compañías como Flying Cloud que ofrece paseos en catamarán de tres horas y media para disfrutar de buceo tipo “snorkel” (el costo es de alrededor de $50 por persona).
“Yo preferí no mojarme,” dijo Cecilia Delgado, una visitante de Nueva Jersey. “Vine a ver los jardines submarinos abordo de un barco de fondo de cristal.”
Hay una variedad de estos barcos de fondo de cristal y semi-sumergibles como el Seaworld Explorer que puede arreglar por medio de su hotel, o si viene en barco, por medio del crucero.
Visitas obligadas incluyen la Escalinata de la Reina con 64 escalones (conmemorando los años del reino de Victoria) que están flanqueados por paredes de piedra de cal. La escalinata sirve de antesala al fuerte Fincastle, y la Torre de Agua –ambas estructuras son como páginas abiertas al pasado de Nassau.
El fuerte Fincastle, uno de tres construidos para proteger a Nassau de los piratas, tiene forma de barco. Fue construido a comienzos de la década del 1790 como “un centinela en una colina”, según Lord Dunsmore, governador de las Bahamas en esa época, quien tenía predilección por los fuertes. Nunca hubo necesidad de disparar sus cañones. La Torre de Agua, que ofrece vistas de Nassau desde una altura de 216 pies, estaba cerrada al público por renovaciones durante nuestra visita.
Otras atracciones de Nassau incluyen los jardines botánicos de Ardastra Gardens, con variados ejemplos de flora y fauna de las Bahamas y simpáticos flamencos que marchan; el Museo de los Piratas; y otra fortaleza histórica, el Fuerte Charlotte.
Si desea otros pasatiempos, hay excursiones para ver las aves de la isla, paseos por reservas ecológicas y excursiones para explorar en bicicleta. Una compañía que las ofrece es Bahamas Outdoors. Visite www.bahamasoutdoors.com.
Donde comer: Pruebe los mariscos frescos en The Poop Deck, de precios moderados, con dos restaurantes, uno en East Bay Street frente a la marina, y el otro en West Bay Street en Sandyport Beach. Para una cena romántica y elegante, pruebe Graycliff en West Hill Street, el único restaurante de cinco estrellas en las Bahamas.
Donde dormir: El Sheraton Nassau Beach está en las arenas de la bella playa Cable Beach. Ofrece lindas piscinas, deportes acuáticos gratuitos (en canoas tipo kayak, buceo tipo snorkel, etc.) y una variedad de restaurantes incluyendo uno tipo bufé, Bimini Market. El hotel ofrece una variedad de paquetes incluyendo uno familiar que ofrece comidas gratis a los niños menores de 12 años cuando van acompañados de adultos que pagan sus comidas.
Visite: www.sheraton.com/nassaubeach.
Donde obtener más información: Visite el portal de Internet oficial de las Bahamas en el www.bahamas.com.
El Viajero Digital