1 de diciembre de 2022

Fuente El Tiempo

La nave era piloteada por el propio Martínez Montoya, de 39 años, que desde hace 15 años estaba vinculado a la empresa Aces. El aparato cayó en una canalización, a cinco metros de varias residencias, y a menos de una cuadra de una estación de gasolina en Belén, al occidente de Medellín, por lo que se evitó una tragedia de mayores proporciones.

Jaime Andrés Restrepo, de 31 años, ingeniero electricista experto en motores, que viajaba como copiloto, no murió de inmediato.

Según relató un testigo, alcanzó a lanzar gritos de auxilio al tratar de salir de la aeronave, pero no logró abrir la puerta de la aeronave.

La avioneta, de propiedad de Martínez, había partido a las 10:30 de la mañana del aeropuerto interior de Medellín Enrique Olaya Herrera y se precipitó a tierra diez minutos después, luego de dar varias vueltas por la ciudad en un viaje de prueba.

Según testimonios de personas que presenciaron el percance, el pequeño aparato, de matrícula HK-2653 P blanco y rojo, empezó a echar humo en el aire. Tras una pequeña explosión hizo varias cabriolas antes de caer en el caño.

 

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