Entretenidos, pero no horrorizados, ante la realidad de frases y proverbios

Por: Rafael R. Ramírez Ferreira
rafaelelpiloto1@hotmail.com

– Deambulando entre dichos y refranes, nos encontramos con realidades a las cuales nunca les pasa el tiempo y que las actuaciones de los hombres las mantienen actualizadas y por demás, nunca pasan de moda. Es el caso de aquello que dice, cuando pides que llueva, tienes que bregar con el barro.

Es con ese barro que ahora muchos están luchando, putrefacto y vergonzoso, ya que en su momento, olvidaron que en su caminar por los intríngulis de las manipulaciones y poderío del Estado, aparecen puentes a las cuales hay que derrumbar obligatoriamente y otros tantos, por igual, hay que cruzarlos.

Se mantuvieron durante mucho tiempo engordando sus bolsillos, imitando quizás a Ganesa, como alusión al dios elefante, sin llegar a pensar que esa gordura los llevaría a donde todavía no han llegado, es decir, la cárcel, porque en cuanto a la ruta de la desvergüenza, aun les falta mucho por recorrer y mientras vida tengan, por siempre penderá, cual espada de Damocles sobre sus cabezas, la negra nube del escarnio público.

Fue así como les pasó el tiempo, en reformas que más bien fueron “copy paste” de otros lares, que en su gran mayoría solo fueron para acrecentar gastos y crear nichos de poder para unos cuantos –como los familiares y amigos del ex -aspirante a dictador-, donde lo más importante fue la apropiación de dinero sin importarles un bledo los intereses nacionales –si es que alguno sabía lo que esto significa-.

«No es la creación de riqueza lo que está mal, sino, al dinero por sí mismo”.

M. Tractcher

Acabamos casi de salir de un ególatra, que nos mal gobernó y apenas salimos vivos pero muy mal heridos en nuestra institucionalidad, ya que en realidad, estuvimos subordinados a una real asociación de malhechores, a un gobierno totalitario, cosa esta que siquiera los cientos de miles de millones gastados en las bocinas, pudieron ocultarlo. Nunca pensaron más allá de sus propias vidas, solo en programas que ellos pudieran terminar; derribadores de estatuas de otros pero sin fe en sus propios monumentos. Algo tan fuerte, como cuando el famoso Mao tuvo que reconocer casi al final de su vida, que solo había logrado cambiar la vida de los campesinos en un radio de pocos kilómetros alrededor de Pekín.

Convirtieron a las promociones de Militares y Policías, en reales asociaciones de malhechores, cuya cabeza residía en el desacreditado ex Cuerpo de Ayudantes Militares, hoy Cusep -lo mismo, pero con otro nombre-, donde llevaron a las fuerzas armadas al límite de degradación moral, física, ética y profesional, donde muchos hacen creer que el problema fue resuelto, aunque todos saben que no es así.

Por eso pregunto, solo pregunto; Si las redes están llenas cada día de actos indecorosos por parte de militares –no voy a tratar lo de la P.N. ya que me parece algo irrecuperable- cuál es la razón por la cual la Inspectoría de los organismos permanecen mutis; ¿han hecho las investigaciones de lugar? Y el Inspector General de las FF.AA. ¿ha tomado carta en este asunto o no se considera con la autoridad suficiente para hacerlo? ¿O será acaso que están esperando que sea la Procuraduría que lo haga todo?

Deben comprender que el permanecer callado ante esta realidad, no es precisamente el mejor camino y saber, sobre todo, que en esta vida, todo aterrizaje o problema del que uno pueda salir andando, se puede considerar un aterrizaje adecuado, sin olvidar que hacerse los buenos, es dejar de serlo. Dejen de; “Tener esa serenidad escrupulosa de la gente acostumbrada a la pobreza” en este caso, la corrupción y las cosas mal hechas. ¡Sí señor!

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: