Pandemia retrotrae el tiempo en aeropuertos .La economía la gran perdedora.

Toque y Despegue

Escrito por Yolanda Tapia

La inesperada situación generada por el coronavirus 19, impactando con una caída en el movimiento de los pasajeros tantos nacionales como extranjeros y actividades propias de las terminales aeroportuarias no solo en República Dominicana sino en el mundo entero, ha vuelto a recordar tiempos que se consideraban superados.

En días recientes mientras disfrutabas de mis días de vacaciones de Navidad y Año Nuevo quedé impresionada al llegar y observar un casi desolado Aeropuerto Internacional de Miami, la meca de las conexiones internacionales.

Ya para el retorno se sentía algo diferente que había mejorado.

Los dominicanos no dejan de viajar, aun con el uso de las mascarillas como protección al cumplimiento del protocolo por el Covid-19, sus conversaciones siempre a flor de piel.

El dato emitido por el Banco Central de que al país arribaron en el año 2020 un total de 2,405.315 visitantes no residentes, colocó al país a época en la que había menos líneas aéreas, menos condiciones de las terminales aeroportuarias y el flujo de divisas era muchísimo más inferior y la tasa del dólar más baja por igual.

Esta vez se trata de un tema sanitario y las circunstancias no son las mismas. A acontecimientos que han cambiado al mundo y el país en lo local. Los aeropuertos trabajan las 24 horas y los 365 días del año.

Se pueden sacar improntas como la operatividad que inclinó a los “vuelos héroes” para transportar pasajeros, medicamentos, alimentos y otras jornadas solidarias.

Muy distinto al caso del pasajero en la que imperaba el temor al contagio del Covid 19.

También el personal de los aeropuertos ha tenido que cuidarse al máximo y en las infraestructuras se han registrado cambios con la colocación de los separadores de cristales, equipos electrónicos para detectar algún síntoma en el viajero; dispensadores de higienes y otras disposiciones más.

EN 2020 EL MUNDO VOLVIÓ A CAMBIAR

El principio del año 2020 apuntalaba un cambio radical en el transporte aéreo, el turismo y la aviación comercial como las aerolíneas que de manera inesperada provocada por la pandemia del coronavirus que afectó con su propagación por casi el mundo entero. Se tenía claro el costo económico y de salud frente a la situación mundial, algunas estimaciones si se habían proporcionado.

La suspensión de todas las actividades en cumplimiento al estado de Emergencia Nacional decretado a iniciarse el 18 de marzo cambio todo. A este 18 de enero del 2021, se cumplen 10 meses. Toda una historia por contar.

Ciudades en que tiempo similar vivían copada de personas estaban vacías y sin una persona. Las calles desérticas llevaban el gran mensaje. El slogan a la pandemia “Quédate en casa” era lo usado para poder ganar la batalla.

También la Organización Mundial del Turismo (OMT) incluía una campaña digital #ViajaMañana, la que llegaba calificar de haber tenido mucho éxito.

La campaña digital “Quedarse en casa hoy significaba poder viajar mañana”, mediante el que la Organización Mundial del Turismo (OMT) exhortaba a la responsabilidad compartida de viajeros y del sector del turismo alrededor del mundo para hacer frente a la pandemia del COVID-19 había tenido mucho éxito.

RECORDANDO AL 2001 Y LOS ACONTECIMIENTOS DEL 11 DE SEPTIEMBRE

Y hechos como la caída de la dictadura del tirano Rafael Leónidas Trujillo, la firma con el Fondo Monetario Internacional en abril del 1984, laGuerra de Irak y otros.

ECONOMÍA LA GRAN PERDEDORA DEL 11 DE SEPTIEMBRE

Las líneas europeas se estaban planteando crear una aseguradora propia para el sector (Euroline), según anunciaba el presidente de Iberia, en ese entonces, Xavier de Irala.

En aquella oportunidad hubo muchas personas afectadas también.

Donde se resaltaba que la mayor perdedora era la economía.

Todos los atentados en Nueva York y Washington el fatídico 11 de septiembre, tres grandes sectores empresariales se mostraron al mundo como los perdedores: el de las líneas aéreas, incluyendo la industria aeronáutica, el de los seguros y el turismo. Para el primero fue el detonante de una crisis anunciada y para los otros el inicio de una situación que, hasta cierto punto, nadie podía esperar.

La relevancia del transporte aéreo se mostraba en su contribución a la economía mundial. De él dependían casi 30 millones de puestos de trabajos directos e indirectos y en el 2001 supuso 1,4 billones de dólares a la producción mundial.

Cerca de 1,600 millones de personas utilizaban los servicios de las líneas aéreas cada ano y 40% de las exportaciones salen de los países volando. Las aerolíneas y la industria aeronáutica comenzaron el presente ejercicio con un anuncio poco alentador que hacia vislumbrar la que se consideraba, sino la peor, una de las peores crisis de su historia.

Según hacia publico la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las dificultades de las compañías aéreas tras los atentados habían provocados la pérdida de 400,000 puestos de trabajo en todo el mundo, entre un 10 y 30% de las plantillas de las compañías.

Peor, aun, auguraba que el goteo de despidos y bajas incentivadas seguiría en estas empresas a lo largo del 2002. Estos datos están contenidos en un artículo de una página entera publicada en el periódico Hoy publicado el jueves 12 de septiembre del 2002, pág. 10, sin autor.

De vuelta al escenario de la República Dominicana las medidas adoptadas por la pandemia mundial, esto ha conllevado un amplio dispositivo de iniciativas de parte de los actores del sector con el fin de crear las condiciones ante los brotes desatados y los efectos ante la ausencia de los turistas que hubo que regresar hacia sus países de origen a través de ferry aéreo en la primera etapa.

Cada institución hacia acopio de diversas formas como cooperar para coadyuvar con el Gobierno a hacer frente a la situación. Un detalle resaltado por la Organización Mundial de Turismo, estimaba caída de entre un 20 y 30% en llegadas turistas 2020 y solicitaba un apoyo urgente y firme para ayudar al sector turístico mundial no solo a recuperarse del reto sin precedentes de la COVID-19, sino a “volver mejor al crecimiento”.

Para este regreso no existe todavía una formula exacta, pero si la esperanza de que poco a poco se puede ir recuperando en la medida en que se controle los efectos de la pandemia y los ciudadanos respondan en buena lid la experiencia que se vive a inicio de una nueva década del 2021.

 

 

 

 

 

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